En el universo del BMX, pocas narrativas resuenan con tanta fuerza como la de Mario Andrés Soto, conocido en el ámbito estadounidense como “Súper Mario”.
Este gran piloto colombiano no solo rompió barreras, sino que se fue el primer colombiano miembro de un equipo profesional de BMX: El legendario POWERLITE de GT. Su llegada marcó un punto de inflexión en la historia del bicicross en su país, abriendo un camino que muchos seguirían.
Desde sus primeros giros en la pista, Mario destacó como un corredor excepcional. Su técnica depurada, su precisión milimétrica y su disciplina férrea lo catapultaron a la cima del deporte en un tiempo asombrosamente breve.